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viernes, 4 de marzo de 2011

Justicia para todos¿¿¿???

Vaya por delante y en previsión de posibles malentendidos, que la Discapacidad Intelectual no es una excusa para nada, los que creemos en la normalización, defendemos que si una persona distingue el bien del mal, es capaz de asumir las consecuencias de sus actos y la justicia establece normas que deben cumplir todos los ciudadanos con independencia de su condición. Aun más claro, si una persona es capaz de reconocer un crimen como tal y aun así es capaz de cometerlo, el peso de la justicia debe caer sobre ella.
Dicho esto creo que la peregrina evolución del Caso Mariluz plantea cuestiones que, como mínimo admiten un cierto debate.
Tiene la administración de justicia herramientas para determinar cuando una persona tiene o no capacidad para someterse a un proceso penal sin los apoyos necesarios para concebir con suficiente precisión lo que allí está pasando. Imaginemos que un tribunal de familia, en el transcurso de un caso de divorcio considera oportuno conocer la opinión del hijo menor del matrimonio que se separa, a nadie se le ocurre que le interrogue un señor togado, comenzando por el proceso de juramento, etc, etc. Probablemente el niño no diera pie con bola y el tribunal jamás conocería su versión de la situación familiar.
La clave de lo que pretendo traer a debate, que insisto, no es inocencia, culpabilidad, atenuantes ni eximentes, es: ¿Por que un proceso en el que como mínimo la sociedad designa a un juez instructor, un fiscal, un abogado, algún que otro procurador, un juez que realiza el proceso y no sé cuantas personas más, el sistema no es capaz de conseguir lo que el "Tinglado basura" de la Sra. Quintana consigue con una faena de aliño que desde el punto de vista ético repugna?
A mi se me ocurre, sin pretender ser experto en administración de justicia, que un habil interrogatorio o un manejo correcto de la situación legal debería poder conseguir hacer resplandecer la verdad sin tener que recurrir a la Pandereta Nacional.
No estoy convencido de que la solución sea sencilla, posiblemente todos los actores del proceso hayan percibido que varias personas de la parte presuntamente culpable, son personas con Discapacidad Intelectual, probablemente muchos de los actores mencionados hayan percibido que los acusados y su entorno no tenían plena consciencia de lo que allí estaba pasando y quizá también hayan pensado que hacer resplandecer la verdad requeriría de medidas excepcionales. El resultado es que a nadie le ha importado lo suficiente, salvo al segmento informativo que vive de rebuscar en la basura.
En mi opinión se ha perdido otra oportunidad de revalorizar la Justicia cuya reputación en este país está donde se merece.
Ya para terminar, no quiero insistir más en que no pretendo aporta excusas, atenuantes ni eximentes pues si el veredicto es de culpabilidad y la conclusión firme es que una o varias personas de deben estar encerradas por tiempo indefinido, solo podré opinar, llegado el caso sobre el tipo de centro designado.
Otro tema intimamente relacionado con este caso y que, desde mi punto de vista no admite ningún debate, puesto que hay unanimidad, es el ejemplo de calma, corrección y civismo que en su inmenso dolor ha protagonizado la familia Cortés. Un ejemplo para toda la sociedad, vaya para ellos mi mas profunda admiración y apoyo.

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